Los trapos injuriosos de la idolatría. El crepúsculo de las masas.

Tu vestido era la misma Luz del Creador 

Te despojaste de la Luz y te hallaste desnudo 

La curiosidad mato al gato 

Requeriras ser como Leon para volver a Ejad 

Aprender a contar hasta diez 

Sorprendidos con los acontecimientos en Egipto 

Israel sale en compañía de la multitud 

La masa reclama su derecho a la vulgaridad 

Siempre dispuesta a fingir ser cualquier cosa 

La chusma se sentó a comer y a beber 

Yace postrada ante la inclinación al mal 

La ley de gravitación rige sobre ella

Resistencia, inercia y flojera

Se resiste a la vez que se deja llevar

dioses extraños son levantados 

Razón y mente se subyugan ante el ídolo de turno 

Ejemplificar es vulgarizar 

Sabrás reconocer 

Reconoce el favor de andar sobre el estómago, el ombligo y los intestinos 

Asume como el León y vence 

Evita caer, pero caerás, y deberás levantarte 

No hablo sobre los propósitos de Baal que has edificado 

El Santo Templo será destruido por profanación 

Teme si el placer te impide ver su destrucción 

Teme si no llegas a conocer la lamentación 

Allí está la Sabiduria 

Expulsa a los mercaderes y a las siete naciones 

Despojate de los trapos injuriosos de la idolatría 

Edifica el Tabernaculo

Busca la tierra  

La tierra es una flor 

En torno a seis círculos fructifica 

Ella es la Luz que produce el néctar 

La Nueva Vestidura 

El Creador dice y hace, decreta y cumple 

Tu aportas solo la voluntad consciente 

Esto es el crepúsculo de los dioses 

El crepúsculo de las masas


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